Cien años del fallecimiento de Rafael Pombo
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04/26/2012 - Una de las devociones literarias de la HJCK ha sido el poeta Rafael Pombo. En diferentes ocasiones la Emisora se ha referido a los momentos más señalados de su vida y particularmente desde 1960 por una circunstancia muy especial: ese año, cuando inició la Colección Literaria HJCK, lanzó el disco “Las fábulas de Pombo” leídas por Gloria Valencia de Castaño”
Desde entonces sucesivas promociones de niños colombianos se han agrupado en sus hogares para deleitarse y también para sufrir con las aventuras de Rin Rin Renacuajo, del Gato con botas y de todos los personajes que surgieron de la imaginación de Pombo y que la HJCK extrajo de las páginas de los libros para darles nueva vida en el mundo del sonido a través de una narración, que ciertamente hoy se constituye en uno de los mejores legados cuando rendimos homenaje a Rafael Pombo en el centenario de su fallecimiento, que se celebra el próximo 5 de mayo.
Para unirnos a esta celebración, iniciada en el mes de enero cuando el Gobierno declaró 2012 como el ‘Año Rafael Pombo’ a través del Decreto 0173 del Ministerio de Cultura, presentamos la voz de Eduardo Carranza en una bella página dedicada al escritor colombiano.
Este es un fragmento de dicha intervención:
“Pombo es por excelencia el poeta nacional y no es la menor de sus glorias la de haber creado ese mundo maravilloso de La Pobre Viejecita, El Gato Bandido, y Rin Rin Renacuajo. Todos los niños de nuestro país, han entrado por la puerta de la poesía oyendo y repitiendo sus imponderables, inmarchitables cuentos pintados. En el fondo de la memoria de los colombianos de tres o cuatro generaciones se esfuma la voz enternecida que musita: “Pastorcita perdió sus ovejas y quién sabe por dónde andarán.”
Pero sobre todo el sabor terruñero de su poesía. Su color y calor hispanoamericanos. La honda y segura palpitación neogranadina, colombiana, sabanera, santafereña que la anima. El aroma nacional que emana de los versos en que exaltó a los héroes o asumió la vieja y sencilla fe cristiana de los colombianos, o en que cantó nuestros aires típicos, las fiestas de nuestro pueblo….
Es tu felicidad mi desvarío,
mi más dulce esperanza es tu esperanza.
De ser tuyo y no más yo me glorío,
ser de toda mi patria es mi enseñanza.
Tu belleza y tu amor me hacen poeta
feliz tú si yo fuera profeta”.
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