Nacido en una familia de músicos, William Walton integró el coro de la Iglesia Catedral de Cristo en Oxford y después estudió en la universidad. Dejó Oxford sin graduarse y a partir de 1920 vivió con la familia Sitwell en Londres. Los tres Sitwell eran poetas y le introdujeron en los principales círculos musicales y literarios de la época, de los que formaban parte el compositor Frederick Delius, el empresario de ballet Sergei Diaghilev y el poeta T.S.Eliot.
Su primera obra, el divertimento de cámara titulado Façade pronto se hizo popular como suite orquestal y ballet, mientras que la obertura Portsmouth Point le catapultó a la popularidad internacional y el Concierto para viola, estrenado por Paul Hindemith, reafirmó su reputación en Inglaterra y el extranjero.
Tres importantes sucesos vinieron poco después: la obra coral “El Festín de Baltasar”, la Primera Sinfonía dedicada al director Hamilton Harty y el Concierto para Violín encargado por Jascha Heifetz. La marcha Corona Imperial, escrita para la coronación del rey Jorge VI, le ubicó como el sucesor no oficial de Elgar en el arte de las galas reales.
Walton fue considerado entonces como el principal compositor de Inglaterra y se convirtió en el símbolo de la esperanza de que la música inglesa recuperara una brillantez que no había tenido desde la época de Handel. Durante la Primera Guerra Mundial Walton compuso primordialmente música para películas patrióticas y luego se dedicó a un proyecto de ocho años que culminó con Troilus and Cressida, una ópera trágica en el estilo de Puccini.
Por entonces Britten había aparecido en escena y tomaba el sitial de Walton en el ojo de los críticos, quienes le redujeron al rango de obstinado reaccionario que supuestamente no capturaba el sentir de la música contemporánea. No obstante él siguió componiendo dentro de su estilo y algunas de sus posteriores obras son muy notables, como por ejemplo el excelente Concierto para Cello escrito para Gregor Piatigorsky, y los encargos para el director Georg Szell , entre estos la Partita para Orquesta, los encargos para la Royal Philharmonic Society, como las Variaciones sobre un Tema de Hindemith, y los encargos para el cellista Mstislav Rostropovich como la Pasacaglia para Cello Solo.
Los últimos años de su vida los pasó Walton en la isla de Ischia, cerca de Nápoles, manteniendo la actividad creativa hasta el momento de su muerte en 1983.
El domingo 26 a las 12:00 del día en la audición “El Músico de la Semana” trasmitiremos el Concierto para violín y orquesta en si menor, compuesto entre los años 1938 y 1939 por Wiliam Walton. La versión que escucharemos data de 1950 y está a cargo del violinista Jasha Heifetz y de la Orquesta Filarmonía bajo la dirección del mismo compositor William Walton.
El programa se complementará con las siguientes composiciones:
-Dos Piezas para cuerdas para la película Enrique V,
-El festín de Baltasar,
-Sinfonía No.1 en Si bemol,
-Coronación Imperial, y
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