Uno de los compositores distintivos, más interesantes del panorama musical del siglo XX es el francés Henri Dutilleux, cuya obra se caracteriza por su elevado nivel de auto exigencia y refinado colorido. El elevado nivel de auto exigencia de Dutilleux queda reflejado en el limitado volumen de su obra y la prolongada gestación de sus composiciones, claro ejemplo es su concierto para violín “El árbol de los sueños” Para pulir la aristocrática, introvertida y consecuente poesía de esta obra, necesitó de seis años.
Si hay algo que intriga en este concierto es la forma rapsódica y muy elaborada en la que está compuesto: los cuatro movimientos están unidos por medio de tres interludios. Esto es algo que tipifica a Dutilleux: busca un todo continuo, detesta las pausas que, en su opinión, deshacen el hechizo que la música es capaz de evocar.
El domingo 24, a las 12:00 del día, en la audición “El Músico de la Semana”, escucharemos el Concierto para violín, “El árbol de los sueños” de Henri Dutilleux. Interpretan Isabelle van Keulen y la Real Orquesta del Concertgebouw de Ámsterdam, bajo la dirección de Charles Dutoit.
|